Big Ok

Big Ok suena como trinchar flores, manzanas y zanahorias con la hélice de una cortadora de césped puesta del revés, o contra un ventilador de techo. También suena como post hardcore de Washington mezclado con un crooner estilo Franz Sinatra. Y como pizza cuatro estaciones. Así es como lo sienten los tres integrantes de esta formación: Paul Fuster, Edi Pou y Sara Fontan. La historia de Big Ok! empieza con la necesidad de Paul Fuster de crear en comunidad. Con esta idea empezó a quedar con Sara (Manos de Topo, La Orquesta del Caballo Ganador), violinista a quien le encanta improvisar y utilizar pedales de efectos. Luego se añadió Edi (Za!, La Orquesta del Caballo Ganador) y las piezas encajaron a la perfección.

Hace un año y medio, quedaron en el pueblo de Fuster y se pasaron 3 días improvisando y conociéndose musicalmente. Un mes después ofrecían su primer concierto, y ahora sacan uno de los discos más bellamente crudos que ha grabado Santi García.

Fueron dos días y medio, con los 3 músicos en la misma sala, y utilizando solamente 10 micrófonos (tal y como cuenta la performer Vicky Macarte en Credits, la última canción del disco). El resultado son 11 canciones cargadas de energía, emoción y honestidad: se escuchan pasos sobre la madera, pedales pisados, risas cómplices, voces improvisadas dentro de las canciones, nunca cerradas del todo. ¿Por qué eliminar todo esto y llenarlo de artificio?
Decir que el sonido del grupo es único es una obviedad: Paul Fuster toca la batarra (un instrumento diseñado y fabricado por él mismo), Sara procesa su violín a través de múltiples efectos y la batería de Edi lleva platos rotos y sartenes de cocina.
Sus temas salen de largas improvisaciones, partiendo de un territorio común (el post-rock, el post-harcore, los 90, los 70, los 50), y a partir de ahí las buenas ideas se pulen hasta generar su propio estilo. Ellos lo describen, entre risas, como “free-grunge para crooners”. O como “trinchar flores con un cortacésped boca arriba”. O simplemente música para “chafarlo todo”, como dice Paul.
En sus letras hay humor (contra uno mismo, en Mexican Hats) y amor (por un coche, en Clio), pero sobre todo se respira una celebración de la creación en común, eufórica, sincera y agradecida.

El primer álbum de Big OK se edita a través de Gandula (la casa de ZA! y Sara Fontán), Chesapik (el sello que edita los discos de Fuster) y A Tant Rêver Du Roi en Francia.

conciertos


No hay conciertos de Big Ok programados.

Estarán encerrados ensayando, trinchando flores, comiendo pizza, rompiendo cuerdas.

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Big Ok (2017)


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grabación (tots sants)