Paul Fuster

Si has conocido a Paul Fuster, puede que te hayas encontrado con él como percusionista de sesión en Nueva York. O fabricando bicicletas en su taller de Cardona. O convirtiendo un autobús abandonado en su vivienda. O girando cincuenta y cinco días seguidos con una de sus bicicletas, él solo. O encerrado en casa construyendo guitarras de aluminio que nunca venderá, solo regalará. Puedes encontrarte con él dejándolo todo, volviendo a empezar, llegando, yendo o estando. Solo o inseparable. Siempre a fondo y a todo volumen. Puedes encontrarle apartado de los escenarios durante años, o con un puñado de canciones brillantes para enseñarte, cuando la exclamación le encuentra a él. Estamos de enhorabuena, porque la exclamación ha vuelto y tenemos nuevo disco de Paul Fuster, cuatro años después del último.

Si has conocido a Paul Fuster, sabes que siempre irá al grano. Go/Between es un disco crudo, libre de artificios, directo, honesto, sin filtros ni intermediarios técnicos entre canción y oyente. Mezclado por el mismo Fuster, se trata de una excepción sonora en tiempos de vocoders, filtros y plugins. Es un disco de ritmos y armonías a veces complejos, herencia de su grupo neoyorquino Proton Proton, pero que fluyen con total naturalidad y caminan solos. Porque si has conocido a Paul Fuster, es posible que hayas tocado un rato con él, y por tanto es posible que hayas descubierto su capacidad de convertir cualquier melodía improvisada en un clásico que ya nunca te quitarás de la cabeza.

Go/Between es también un disco cálido, que no busca impresionar sino acoger, mostrar una fotografía vital distinta de “Repte”, “36 Weeks” o “Happy Nothing”. La fotografía de un hombre que lo ha dejado todo, ha vuelto a empezar, yendo o estando, solo o inseparable, siempre a fondo y a todo volumen. Las canciones retratan este estado y lo hacen con una profundidad poética tan sencilla que deviene rotunda e inapelable.

El motor de esta visión es lo que Fuster, experto en crear neologismos, llama el “Big OK”: una suerte de reconciliación con la vida por parte de quienes ya conocen su crueldad y sinsentido y la contemplan con la certeza de que, pase lo que pase, es mejor “morir con una sonrisa en la cara”.

Si has conocido a Paul Fuster, sabes que siempre va por libre. Y estilísticamente no podía ser de otra forma. A veces siguiendo la estela de Elliott Smith, a veces con un guiño a los Latin Playboys, a veces lento y poderoso como Low o Retributon Gospel Choir, pero siempre personal y auténtico, siempre creíble. Aprovechemos el retorno de la exclamación y disfrutemos de Go/Between, porque nunca se sabe dónde, cómo ni cuándo nos volveremos a encontrar con Paul Fuster.

Edi Pou
Músico y periodista

conciertos


No hay conciertos de Paul Fuster programados.

Estará preparando un nuevo disco, montando una gira espacial, construyendo bicicletas y guitarras, tomando café con leche.


tv


paul’s planet (trailer)
documental